La huella de carbono en la producción audiovisual

¿Cuánto sabes de la huella de carbono? Es un indicador que representa el volumen total de gases de efecto invernadero (GEI) que producen las actividades económicas y cotidianas del ser humano. Conocerla es fundamental para poder tomar las medidas necesarias para reducirla al máximo. ¿Sabías que la producción audiovisual de series y películas también genera grandes emisiones de gases de efecto invernadero?

Con este indicador ambiental se pueden medir tanto las emisones directas como indirectas de compuestos como el metano (CH4), el óxido de nitrógeno (N2O), los hidrofluorocarburos (HFCs), los perfluororcarburos (PFCs), el hexafluoruro de azufre (SF6) y del más conocido, el dióxido de carbono (CO2).

La protección del medioambiente es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. De forma más concreta es el número trece, titulado Acción por el clima y que se centra en la adopción de medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

Alianzas sostenibles

En las cumbres climáticas los gobiernos ponen planes sobre la mesa para tratar esta problemática. Pero no son los únicos. Corporaciones mediáticas como Amazon, Disney, Google, Microsoft, Netflix, Salesforce, Unilever y Workday han lanzado una alianza para impulsar las inversiones en soluciones climáticas. Tienen como objetivo «crear un espacio para mejorar y escalar la inversión empresarial en soluciones climáticas hasta el nivel necesario para lograr un futuro justo y sostenible de 1,5 grados centígrados», explican en un comunicado. «La transición a una economía con bajas emisiones de carbono exige cambios fundamentales en la forma en que la sociedad, incluido el sector privado, opera e innova», expresó en el comunicado Vijay Sudan, director ejecutivo de responsabilidad social empresarial de Disney.

Estas grandes empresas han formado la citada alianza uniéndose a otras ONG como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y organismos internacionales como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. La idea es, por un lado, reducir sus propias emisiones, pero por otro buscar inversiones climáticas de alto impacto para acelerar la transición.

La realidad es que la inversión en energías no contaminantes estás lejos del objetivo de la reducción de emisiones y de la ansiada neutralidad en carbono. Según los especialistas, la transición demandará 3,8 billones de dólares anuales hasta el año 2050.

«Todas las empresas, los gobiernos y los individuos deben dar un paso adelante ante el urgente reto del cambio climático y crear un futuro inclusivo y sostenible para todos», dijo Patrick Flynn, jefe de sostenibilidad de Salesforce (CRM).

Los expertos tienen claro que sin la ayuda del sector privado poco se podrá hacer. Ya en 2019, el secretario general de la ONU, António Guterres, declaró la importancia de que las compañías se sumen al cambio para invertir en un crecimiento y un desarrollo sostenibles y abanderar el cambio de políticas hacia la sustentabilidad.

 

«Corporaciones mediáticas como Amazon, Disney, Google, Microsoft, Netflix, Salesforce, Unilever y Workday han lanzado una alianza para impulsar las inversiones en soluciones climáticas»

 

Netflix y la reducción de la huella de carbono

Precisamente en esta dirección es en la que algunas productoras audiovisuales como Netflix van caminando. La compañía estadounidense anunció que reducirá un 45 por ciento de sus emisiones para 2030, con respecto al 2019. Entre otras cosas, para lograrlo ello se propuso usar baterías y transportes eléctricos y contratar equipos locales.

La iniciativa de Netflix se titula Emisiones cero + Naturaleza. Su ambicioso objetivo es reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero en sus operaciones para finales de 2022. Un plan que se extenderá a años posteriores. La propuesta fue lanzada por la Dra. Emma Stewart, directora de Sostenibilidad de Netflix desde octubre de 2020, la primera persona que ocupa este cargo en la compañía desde su creación.

Vamos con algunas cifras. Solo en el año 2020 la huella de carbono de Netflix fue de 1 100 000 toneladas. La mitad corresponde a la producción física de series y películas originales para la plataforma. El 45 por ciento proviene de operaciones corporativas y bienes adquiridos, como el funcionamiento de oficinas y campañas de marketing. Mientras que el 5 por ciento restante se relaciona con el uso de proveedores como Open Connect y Amazon Web Services para el funcionamiento del servicio.

Para hacernos una idea más clara, la huella de carbono de Netflix en 2020 equivalió a las emisiones de 237 648 vehículos de pasajeros conducidos durante un año. Un dato extraído de la Calculadora de Equivalencias de Gases de Efecto Invernadero de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Es importante destacar que para este cálculo no se incluyeron las emisiones de Internet o de los dispositivos utilizados para reproducir contenido.

 

«Solo en 2020 la huella de carbono de Netflix fue de 1 100 000 toneladas. La mitad corresponde a la producción física de series y películas. Su ambicioso objetivo es reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero en sus operaciones para finales de 2022»

 

El plan de Netflix para reducir sus emisiones

El plan Emisiones cero + Naturaleza tiene tres líneas maestras. En primer lugar, se reducirán las emisiones internas para contribuir a limitar el calentamiento global en 1,5 grados centígrados, según el objetivo del Tratado de París. En segundo lugar, se invertirá en proyectos de conservación de áreas naturales en riesgo, como bosques tropicales. Finalmente, antes de que termine 2022 Netflix se compromete a asumir el compromiso de recuperar pastizales, manglares y suelos saludables para ayudar en la eliminación del carbono de la atmósfera.

Por otro lado, la compañía audiovisual pretende apostar por las energías renovables para reemplazar las de combustibles fósiles. Además, favorecerá la contratación de productoras locales durante la filmación de series y películas para evitar la polución generada por el traslado de los equipos de trabajo. Para terminar, Netflix instará a proveedores y centros de datos a implementar elementos para reducir el consumo de electricidad –que requieran menor refrigeración– buscando así una mayor eficiencia energética.

 

 

 

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