Permacultura Caña Dulce: la utopía práctica

Las ecoaldeas no son un fenómeno nuevo en España ni en Andalucía. De hecho, algunas ya llevan décadas establecidas. Sin embargo, se las considera cada vez más como guías para crear ciudades, asentamientos y comunidades más sostenibles. Permacultura Caña Dulce es una de las ecoaldeas andaluzas con amplio bagaje que están liderando el movimiento global hacia un mundo más saludable. Veamos qué está haciendo esta ecoaldea situada a 35 km de Málaga para ganarse el título de “la utopía práctica”.

En primer lugar, aclaremos: ¿qué es una ecoaldea?

Ecoaldea es una clasificación amplia. Algunos tienen menos de diez habitantes, otros pueden contener cientos. En términos de sostenibilidad, también pueden variar ampliamente. Lo que las clasifica como ecoaldeas es un principio rector de la comunidad para luchar por una vida de menor impacto ecológico en la Tierra. Cómo logran esto depende de ellos. La mayoría tendrá una granja de cierta extensión: los más grandes casi pueden vivir de manera autosuficiente. La mayoría de las veces, usarán algún tipo de fuente de energía renovable para alimentarse total o parcialmente (paneles solares, quema de pellets de madera, etc.). Más allá de estas cosas, una ecoaldea puede participar en la bioconstrucción, los baños ecológicos, la riqueza comunal, la permacultura…

Permacultura Caña Dulce es una academia de permacultura y ecoaldea ubicada en Coín, Málaga. Comenzó hace más de veinte años con el nuevo milenio, cuando los fundadores, Lucho Iglesias y Matricia Lana, ocuparon una finca que había estado vacante algunos años antes. Cuando empezaron, tenían pocas comodidades tales como electricidad, acceso para vehículos o agua corriente. Tuvieron que aprender de agricultores orgánicos, practicantes de permacultura y experimentos fallidos, qué plantas se podían cultivar mejor allí.

 

«En 2020, Permacultura Caña Dulce fue incluida en el libro Eco Héroes del periodista Carlos Fresneda. El libro es una crónica detallada de cien leyendas del ámbito ecológico. Fresneda los define como una voz por la salud del planeta, y los llama ‘la utopía práctica’»

 

La permacultura se puede describir como un sistema de diseño para crear asentamientos sostenibles que favorece los métodos tradicionales y holísticos que son menos intensivos ecológicamente y promueven la salud terrenal. En Permacultura Caña Dulce se realizan diversas actividades sustentables con el fin de cuidar la Tierra. Sus trabajos son demasiados para enumerarlos en su totalidad, pero entre ellos se encuentran el jardín comestible, las estructuras bioconstruidas, los huertos sinérgicos, los sistemas de riego por gravedad, los baños de humus y mucho más que ahora se están experimentando y perfeccionando. Hacen estas cosas para construir su comunidad sostenible y para ofrecer cursos certificados de permacultura y visitas ecológicas a los visitantes que están interesados ​​​​en difundir las ideas sostenibles.

 

 

Además de todo esto, Permacultura Caña Dulce es también un retiro de yoga y meditación. Permacultura Caña Dulce produce anualmente más de cinco mil kilos de aceitunas para hacer aceite de oliva, más de trescientos kilos de pecanas, más de seiscientos kilos de granadas, su bosque comestible contiene más de seiscientas especies de árboles, etc. Sus productos se venden directamente en los mercados locales cerca de Málaga. En 2020, Permacultura Caña Dulce fue incluida en el libro Eco Héroes del periodista Carlos Fresneda. El libro es una crónica detallada de cien leyendas del ámbito ecológico, incluidas Greta Thunberg y Jane Goodall. En el libro, Fresneda elogia a Permacultura Caña Dulce como una voz por la salud del planeta, y los llama “la utopía práctica”.

 

«Aunque quizás no se pueda convencer al medio millón de habitantes de Málaga de vivir en una ecoaldea, quizás podamos utilizar las ideas de las ecoaldeas para construir las ecociudades del futuro»

 

Permacultura Caña Dulce se adhiere a los principios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 con el fin de lograr la seguridad alimentaria, promover la agricultura sostenible, mejorar la nutrición y desarrollar ciudades y asentamientos resilientes y sostenibles. Aunque quizás no se pueda convencer al medio millón de habitantes de Málaga de vivir en una ecoaldea, quizás podamos utilizar las ideas de las ecoaldeas para construir las ecociudades del futuro.

 

Texto: John Lucey

 

Imágenes: web Permacultura Caña Dulce

 

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